Serenidad en Tiempos Modernos
CUARTO DÍA: Viajar a la estrella de la Serenidad

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YO HAGO

El estado de consciencia YO HAGO tiene estas características:

Nos hace un poco vulnerables: Es mejor que la conciencia YO TENGO. Sin embargo, aún somos vulnerables. Podemos hacer música, ¿pero si los dedos con el tiempo ya no son tan diestros? Podemos hacer deporte, ¿pero si ya nuestro estado físico no es el mismo?

Engrandece nuestro ego: El ego es la falsa autoidentidad que creamos con lo que tenemos o hacemos. Si estudiamos, creeremos que somos Ingenieros, o Músicos, o Médicos, o cualquier profesión que hayamos estudiado. Somos más que eso. Una profesión no es lo que somos, es lo que hacemos.

Nos amarra a un mundo externo: También tenemos en control externo, pues el hacer tiene que ver con lo exterior. Es impermanente y a veces caótico.

Sentimos que dejamos de ser si ya no hacemos: Si me siento que soy deportista, y ya no puedo hacer deporte, ¿acaso ya no soy? Muchas personas se deprimen porque basan su autoimagen en lo que hacen. Trabajan toda su vida, se jubilan y se deprimen porque ya no hacen, y por lo tanto sienten que ya no son. Una música famosa se sentía que era música, no que hacía música. Ella tocaba el violonchelo. Toda su vida se preguntaba ¿quién soy yo? No encontraba la respuesta. Tuvo mal de alhzaimer muy leve, pero lo suficiente para interferir con su habilidad musical. Se deprimió profundamente al no poder volver a tocar el violochelo en conciertos de la manera como lo hacía antes. Sentía que estaba dejando de ser música (y no que simplemente dejaba de hacer música)